Blawgs

Coolhunters: cazando tendencias

31 marzo 2009

(Que este post viera la luz fue casi un asunto burocrático: comencé a escribirlo mucho tiempo después de que me lo hubiera encomendado, luego lo paré, luego lo retomé, luego viajé, luego encontré muchas cosas por hacer mientras tanto. Hoy, con un cierto sentido autoimpuesto de vencimiento de términos, lo puse de vuelta en la pantalla de mi computador y me propuese no hacer otra cosa hasta verlo concluído. No lo conseguí, pero al menos aquí está)

Hoy es el último día del tercer mes del año, hoy a la medianoche ya nos habremos comido la cuarta parte de este pastel -¡Cómo pasa el tiempo!, diría mi madre (no con poca razón)-. De todas maneras se me ocurre pensar que el sentido de esta entrada todavía no ha prescrito. Varias (bastantes) semanas atrás y gracias a un ingreso de Jokin Guridi, blogger de La Maison de la Vierge, a quien sigo por el interesante material que suele publicar en su blog sobre la aplicación de los principios de la ética hacker en el mundo empresarial, conocí un término que me fue completamente novedoso: the coolhunters, o mejor dicho, los cazatendencias.

Según se cuenta, la expresión fue acuñada por la revista the New Yorker para referirse al trabajo realizado por Dee Dee Gordon, a quien se tiene como pionera de este oficio, y quien fuera fundadora de la primera agencia de tendencias en el mundo.

El trabajo de un cazatendencias básicamente consiste en recolectar información de fuentes primarias y secundarias que le permitan inferir y establecer las inclinaciones o propensiones en los hábitos de consumo de una sociedad; de ahí que haya pasado a ser una herramienta de mercadeo cada vez más tenida en cuenta por las empresas.

(Ajá, muy bonito, pero... ¿Y?)

Bueno, quise hablar un poco sobre lo que hacen los cazatendencias para traer ahora a colación el post que leyera hace algún tiempo en El Viaje de Odiseo donde se referían las nueve tendencias que según la red de agencias Leo Burnett habrán de marcar el 2009 (y los años por venir) que, como verán, guardan en su mayoría una notable relación con los temas fundamentales de la RSE. Esas tendencias son:


Nuevo realismo: la ascención de un nuevo sistema de valores donde lo tangible, lo honesto, lo pragmático, lo prudente, lo confiable, lo no impulsivo, la noción de lo verdameramente significativo y lo seguro, marcarán nuestro contexto económico y cultural, y en consecuencia nuestras decisiones como consumidores.

Hiper realidad: gracias a las nuevas tecnologías, el relato de la historia está siendo cada vez más inmediato. Éste flujo masivo y constante de información permite a las personas influir e incluso acelerar las consecuencias de un determinado suceso. Este hiper realismo debe ser aprovechado por las empresas, las cuales deben evolucionar de tal manera que puedan afrontar el reto de conocer las rapidamente cambiantes necesecidades de las personas.

Economía de la confianza: confianza es la palabra clave para el 2009. Con la fe en las instituciones financieras por el suelo, se abre una gran oportunidad para otros negocios. Aquellas empresas que hagan a la gente sentir que actuan en su beneficio, que tienen en cuenta sus preocupaciones, y que son capaces de dar un poco más para que esa misma gente prospere, serán aquellas sobre las que los consumidores pondrán su atención.

Eco austeridad: el tema ambiental ha dejado de ser un asunto de mera conciencia para volverse una prioridad económica; especialmente desde que se ha asumido que la eficiencia energética -como principal punto de referencia- no sólo ayuda a salvar el planeta, sino también dinero.

TV digital: simple pero contundente: internet no aniquilará a la televisión como algunos lo han predicho, por el contrario, será su salvación.

Marketing hilado: la creatividad cuenta ahora con tantas alternativas mediáticas distantes de los formatos tradicionales para expresarse, que las empresas que pretendan posicionar sus marcas por encima de las de sus competidores, deberán aprender a hacer uso simultáneo de varias de ellas y a hilarlas o conectarlas entre sí.

La Generación del juego: los videojuegos se han vuelto un asunto de interés y consumo cada vez más masivo, de ahí que pronto podremos decir que la nuestra será "la generación del juego". Con "presiones económicas" que llevan a estar cada vez más tiempo en casa y con el desarrollo de tecnologías que promueven la interacción y la conectividad, el uso de videojuegos será una tendencia cultural de marcado crecimiento. Por esa misma razón, los juegos de consola o a través de internet se ofrecen como alternativas de altísimo potencial en distintos campos, desde lo educativo, lo social, y hasta incluso lo electoral ("¿Sabían que Barack Obama publicitó su campaña en el juego "Burnout Paradise" de la XBOX 360 ?" (y varios otros más)).

El fin de los "hechos": vivimos en un tiempo en el que sobran los argumentos en favor y en contra para cada cosa, y en el cual cada uno de ellos pretende presentársenos como una verdad suficiente y definitiva. Internet mediante, la línea quesepara lo cierto de lo que es "de oídas" es cada vez más difusa, lo que obliga y obligará a las personas a escoger por símismos aquello que debe ser considerado como algo objetivo. Esto representa para las organizaciones en el "negocio de los hechos" tanto una amenaza como una oportunidad. En tiempos cuando "las verdades" están siendo más refutadas que nunca, ser objetivo e imparcial es una exigencia.

Las marcas como vehículos: "cualquier empresa puede gastar dinero comprando espacio en los medios de moda, patrocinando un evento o incluyendo su logo en contenido dedicado al entretenimiento, pero hay un abismo de diferencia entre eso y verdaderamente ayudar a la gente a ampliar sus horizontes". En tal sentido, las marcas deben dejar de ser asumidas como algo estático para convertirse en algo interactivo, es decir, las marcas deben pasar de ser fines en si mismas, a volverse "vehículos" de la actividad desarrollada por el empresario.


Como lo dije antes, no puedo dejar de llamar la atención sobre cómo -sin proponérselo- varias de las anteriores predicciones -que por eso mismo no dejan de tener su lado esotérico-, se encuentran en más o en menos relacionadas con conceptos y ámbitos propios del desarrollo de la RSE: generar confianza, transmitir transparencia, interactuar con el consumidor, y desarrollar negocios ecológicos, son apenas algunos ejemplos. Habría entonces que preguntarse y evaluar si la Responsabilidad Social Empresarial se está estableciendo como una tendencia (que no moda) por sí misma.

Arte profética

Por otra parte, la Responsabilidad Social Empresarial como tal no es ajena al teatro de las predicciones, y no son pocos cuantos han dedicado líneas y líneas a hacer conjeturas sobre lo que podrá o no ocurrir con ella teniendo la actual situación económica como telón de fondo; o quienes como Josep Lozano, vaticinan un inminente aumento de la participación (o retorno, como él mismo lo califica) del sector político al discurso de la Responsabilidad Social.

Y claro está, yo no podía quedarme con las ganas de jugar al pitoniso y hacer mi propio augurio:

Con los ejemplos de Dinamarca y Noruega todavía latentes, así como con el concenso casi unánime de los participantes del reciente Foro Multisatakeholders de la UE sobre el tema, estoy convencido que este será un año en el cual no serán pocos los gobiernos o cuerpos legislativos que en distintas partes del mundo, se tomarán en serio la tarea de establecer -regulación mediante- la obligación empresarial de rendir cuentas; ya sea porque estén convencidos que elaborar y publicar informes o memorias de sostenibilidad, además de promover la transparencia en las relaciones entre empresas y sociedad, puede contribuir también a fortalecer la confianza de ésta para con aquellas, o simplemente por el temor a no quedarse del tren de las modas jurídicas (pueden estar seguros que ejemplos de ésto último no van a faltar).

Se me ocurren varias cosas más -esto de hacerse el adivino tiene su gracia-, pero prefiero que sean ustedes, los lectores de este post, quienes tengan ahora el turno de hacer rodar las runas.


*****

Notas:

§ Video original de Leo Burnnet con sus predicciones sobre tendencias:


§ El guión del video de la agencia Leo Burnnet puede ser leído aquí.
§ Para ver más notas sobre Coolhunting puden acceder a los siguientes enlaces: [1], [2], [3] y [4].
[Lee el resto de la entrada]

Recesión a la vista (o cómo comprar blindajes bamba)

30 marzo 2009

Gracias al microblogging que ha venido haciendo una amiga desde su perfil de Facebook, me enteré de esta nota publicada el pasado sábado 28 de marzo por la revista Semana en su edición digital.


"Recesión a la vista"


"A principios de este mes, el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, visitó en Nueva York a varios inversionistas internacionales y agencias calificadoras de riesgo. En su charla, les ratificó que el gobierno colombiano esperaba un crecimiento del PIB del 3 por ciento para 2009 y pensaba que el año pasado terminaría en un 3,5 por ciento. Habló claro y parecía muy convencido de lo que decía.

Por supuesto, en el corazón de Wall Street nadie le creyó. Parecía poco convincente para los curtidos analistas y banqueros que han tenido que soportar en carne propia la hecatombe financiera y económica que ha sacudido el planeta. Si el mundo ardía en llamas, ¿cómo podría Colombia salir ilesa de semejante incendio? No obstante, así lo sostenía el Ministro, quien en noviembre en Cartagena había dicho que la economía colombiana estaba blindada y no veía la posibilidad de una recesión.

Tal vez ese convencimiento de que Colombia era una excepción explica las caras largas y de perplejidad que lucían los ministros del área económica en el recinto de Corferias de Bogotá el pasado jueves, luego de conocerse las cifras del desempeño económico. El oasis que veía el gobierno no fue sino un espejismo.

El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, su colega de Comercio, Luis Guillermo Plata, y la directora de Planeación Nacional, Carolina Rentería, confesaron que el gobierno no esperaba las pésimas cifras sobre el Producto Interno Bruto (PIB) en 2008, reveladas por el Dane. Que no se imaginaban que la economía pudiera crecer sólo un 2,5 por ciento en 2008, y menos aún que el último trimestre del año pasado se tuviera un decrecimiento de 0,7 por ciento.

La propia directora de Planeación Nacional confesó que les causó sorpresa el bajón de la construcción, la caída en las obras civiles, la lenta ejecución de los gobiernos locales, el descenso del sector agropecuario, el desplome del café y la parálisis en la inversión.


(...)

Dentro de la lógica de un gobierno se entiende que el optimismo es una herramienta esencial para construir confianza en la sociedad, sobre todo en temas económicos donde las expectativas y las percepciones juegan un papel importante. No hay duda de que el Ministro de Hacienda debe ser un portador de ilusiones.

Pero una cosa es la retórica del optimismo y otra la obligación de tomar las medidas necesarias para anticiparse a una crisis que se veía venir a lo lejos. Para algunos analistas, como Hommes, el exceso de confianza raya con la irresponsabilidad.
(negrita fuera de texto)

(...)

Pero hace una semana, el gobierno comenzó a sentir pasos de animal grande. Las cifras que llegaron a la Casa de Nariño sobre el desempeño de la economía de este año eran tan contundentes que el sueño de la excepcionalidad de Colombia se convirtió en pesadilla.

Los datos que más angustiaron al presidente Uribe fueron la caída en la producción industrial en enero, de 10,7 por ciento, una cifra que no se recuerda desde la crisis de 1999; el comercio cayó en ese mismo mes 4,5 por ciento; las remesas, un rubro esencial en la economía, han caído 13 por ciento y las exportaciones 7 por ciento hasta marzo. Y como si fuera poco, por el invierno, el café se derrumbó en un 25 por ciento en el último trimestre de 2008. Esto, por supuesto, incrementó el desempleo.


(...)

En medio de este desconcierto, ya empezó la cacería de culpables. El gobierno les echó el agua sucia a los mandatarios locales por haber frenado el gasto público en el último trimestre del año pasado, los empresarios acusaron al Banco de la República por no haber bajado las tasas de interés a tiempo, y los economistas y analistas al gobierno por no haber actuado de inmediato cuando la crisis se veía venir a pasos agigantados.

(...)

Pero para muchos analistas, el gobierno tiene una gran responsabilidad. Creen que si bien la carta de la inversión pública es importante, no puede ser la única. Como en el resto del mundo, hay que utilizar otras herramientas. El gobierno debería explorar o intentar otros mecanismos como bajar el IVA, la gasolina y recortar, en algo, los estímulos tributarios que ha entregado, para darles más espacio a los consumidores para que gasten. Necesita del concurso de un Congreso, que gracias al mismo gobierno, anda dedicado a la dosis personal, a la reelección de alcaldes y al referendo; cosas menores dada la dimensión de la crisis económica mundial, la peor en 80 años. Equivale a los sabios de Bizancio discutiendo sobre el sexo de los ángeles ante el acoso de los turcos".


Quienes quieran leer la nota completa pueden acceder a ella siguiendo este enlace.


*****


Aunque puedo tener varias cosas por decir, me quedo solamente con una: desde hace ya mucho tiempo se viene hablando en el mundo sobre la manera en que la situación económica actual habrá de afectar la continuidad o la integración de la Responsabilidad Social a las políticas y modelos de gestión de las empresas. Tal vez algo tarde le ha llegado la hora a Colombia de iniciar su propio debate, es lo que pasa cuando se compran blindajes bambas.
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Empresas colombianas presentan informes de RSE

27 marzo 2009

Visitando por casualidad la web de CECODES -Consejo Empresarial Colombiano para el Desarrollo Sostenible*-, me he enterado que dos grandes y reconocidas empresas colombianas han hecho públicos recientemente sus informes de Responsabilidad Social para el año 2008: son el Grupo BanColombia y Bavaria.

En el caso del Grupo BanColombia, si bien no se trata del primer informe de Responsabilidad Social que han publicado, si es el primero que se hace tomando como referencia la Guía GR y el suplemento para el sector de servicios financieros de GRI, de ahí que sus redactores lo califiquen como un "informe de gestión cercano a una memoria de sostenibilidad". El informe puede ser visto aquí.

Por su parte, en el caso de Bavaria, este si es el primer informe de sostenibilidad -como ellos mismos lo han llamado- que elabora la cervecera colombiana subisidiria de SABMiller. El mismo que incluso ya fue calificado por GRI como B+. El enlace para leer el informe es este.

Me queda entonces la tarea de leer y estudiar ambos informes para compartirles luego con más detalle lo que cada una de la empresas ha publicado en ellos.

Me alegra que este tipo de iniciativas se estén dando de manera voluntaria entre el empresariado colombiano. Ojalá que se vuelvan un ejemplo a seguir por las demás. Esta es la fecha en que muchos informes habrán de ver la luz, conforme me vaya entenrando de ellos se los iré comentando en el blog.

¡Enhorabuena por quienes como yo, creemos que la función social que por mandato constitucional (art. 333) le compete a las empresas colombianas, va de la mano de nuestro derecho a informarnos sobre lo que ellas hacen para hacerla realidad!

*****

Nota:

* Capítulo colombiano del World Business Council for Sustainable Development WBCSD.
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We didn't start the fire

26 marzo 2009

Bueno, seguimos en "economia de universitario", pidiendo prestado para hacer de la partitura de este blog, una suma de microposts a manera de semicorcheas.

Y hablando de música, esta vez el post tiene que ver justamente con eso.


A lo mejor pocos sepan que Billy Joel es un verdadero aficionado a la historia, y quizá menos aun, que alguna vez quiso ser maestro de escuela para dedicarse a enseñarla. Si bien la vida se encargó de llevar a Billy por otro camino, la historia no dejó de estar presente en sus canciones, fundamentalmente en una de sus más populares y reconocidas composiciones: "We didn't start the fire", la misma que fue escrita como una lírica lección de historia y un singular memorial de agravios en respuesta a quienes le atribuían a los baby boomers (generación a la que Joel pertenece) los problemas que afectaban al mundo por allá en los años 80's.


"We didn't start the fire
It was always burning
Since the world's been turning.
We didn't start the fire
No we didn't light it
But we tried to fight it"


La metáfora del estribillo me cala: Yo no inicié el fuego, pero como tantos otros, estoy dispuesto a enfrentarlo. No de otra manera puedo explicarme esta vocación que se ha hecho para mi el estudio y la promoción de la RSE y todo lo que significa, todo cuanto conlleva.

Claro está, el propio Billy Joel concluye su canción con una sentencia que pareciera una excusa anticipada: "We didn't start the fire, but when we are gone will, it still burn on, and on, and on...". Seguramente así será, Billy, el fuego seguirá ardiendo cuando nos vayamos sólo quiero pensar que cuando eso ocurra, por lo menos el incendio pueda estar medianamente controlado.




*****


Notas:

§ Aquí pueden leer una versión hipertextual de la letra de la canción que enlaza con información sobre los personajes, eventos, películas y tantas otras cosas más que Joel incluyó en ella.
§ La imagen que acompaña al post fue tomada de Flickr.com, pertenece a G. Rivas Valderrama yestá licenciada bajo CC.
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El pez muere por la boca

25 marzo 2009

Hace dos días estuve echándome una pasadita por la página web de Vanguardia Liberal -el periódico más popular de la tierrita-, a ver con qué novedad podía llegar a encontrarme (qué nueva adición presupuestal, qué nuevo aplazamiento de las fechas de entrega, qué nuevo bororó tenía Metrolínea). Sin embargo, la noticia que más me llamó la atención no tenía que ver precisamente con Bucaramanga, sino que se trató de una pequeña nota que hacía referencia a las palabras del Senador Hernán Andrade -Presidente del Senado, y en consecuencia del Congreso de la República-, sobre cómo el proyecto de ley que busca convocar a un referendo de reforma constitucional para permitir e institucionalizar la reelección presidencial hasta por un tercer periodo, habría de ser la prioridad del Congreso en esta nueva legislatura que se inició hace apenas pocos días.

¡La prioridad!, caray, tal cual, la prioridad para el Congreso Colombiano es que nuestros Presidentes puedan mantenerse como comodatarios del Palacio de Nariño hasta por doce años, o al menos eso parece.

Nunca como después de haber leído esta nota (y otras más que hablan sobre lo mismo*) le presté tanta atención al inciso primero del artículo 133 de la Constitución Política Colombiana:


"Los miembros de cuerpos colegiados de elección directa representan al pueblo, y deberán actuar consultando la justicia y el bien común".


Habrá quienes tratarán de adelantarse a lo que sigue para decirme: -¡Pero hombre, muchacho ¿Qué no ve que el proyecto de ley fue presentado por iniciativa "popular"?! Y entonces me toca apresurarme a responderles: -Precisamente señor o señora, ahí está el detalle, y por eso mismito es que viene lo que viene.

¿Qué cómo deben legislar nuestros congresistas?, pues ahí clarito lo dice, siendo justos (este tema mejor se lo dejo a Gaviota) y teniendo en cuenta el "bien común". Es decir, más claro no canta un gallo: bien común = doble reelección presidencial (qué Radbruch, ni que na').

Como sea, (voy a ser escueto) lo peor de todo, lo que como colombiano de a pie, común y corriente, más me ofende, es que "esta" forma tan particular de entender el "bien común" no se haga manifiesta a través de un proyecto general y abstracto que refleje una verdadera (o cuando menos simulada) política de Estado (máxime cuando ha sido propuesta, claro está, por los mismos ciudadanos (hombre sin sarcasmos que en serio que es cierto)), sino que en su lugar, grosera y abiertamente tenga nombre propio: Álvaro Uribe Vélez.

No, no soy uribista (lo fui, en buena parte por una cuestión medio Gladwelliana (algo forzada) de querer entender sus propuestas de gobierno), tampoco antiuribista (no me cabe en la cabeza el por qué de esta forma de entender la política en Latinoamérica tan simplonamente antagonista: se es, o se está en contra de quienes lo son); soy, ya lo dije, un colombiano más, de mil pesos para el bus; de café, cigarrillo y charla en la cafetería de la esquina; de aguilita con los amigos después del partido; de los que estamos conminados a presentar una tutela para que nuestra EPS nos de un jarabe para la tos; de los que tenemos una cuenta de ahorros solamente de adorno; de esos a los que nos toca demostrarle a un banco que no necesitamos un crédito para que nos lo otorguen. En fin, soy un hijo más del país del Sagrado Corazón, uno de los tantos que no alcanza a entender cómo en el Congreso que él mismo ayudó a elegir, la materialización de sus derechos, incluso de los más fundamentales, o la proyección de una nación que se desarrolle integral y sosteniblemente, tienen que dejarse de lado para tratar asuntos meramente electorales. ¿Es acaso que sin reelección presidencial no habrá justicia, equidad, igualdad, dignidad o bienestar que valgan?, ¿es que solamente el Presidente Uribe conoce el secreto para que el artículo segundo de la Constitución Política Colombiana se haga realidad?

(-Bueno Carlitos, dejate ya de tanta perorata, ¿Qué no leíste que en estos días salió un nuevo informe donde se dice que el colombiano es el segundo pueblo más feliz del mundo?

-Seguro, señora conciencia, seguro).

En fin, que el pez muere por la boca, y por estos días en el Congreso parece haberse abierto la temporada de pesca.


*****

Notas:

* Ver aquí , aquí y aquí.
§ El proyecto de ley 138 de 2008, radicado en la Cámara de Representantes, puede ser visto aquí. Ojo: inperdible la exposición de motivos, toda una elegía a la democracia.
§ Pensaba etiquetar esta entrada como "offtopic", sin embargo me arrepentí. Este tema, aunque en principio no lo parezca, también tiene que ver con la RSE, pues justamente por situaciones como estas es que la lucha contra la corrupción empresarial, la protección de los derechos humanos al interior de la empresa, el establecimiento de condiciones de trabajo decente, la protección del medio ambiente, la innovación empresarial, el desarrollo sostenible, el comercio justo, los negocios inclusivos, en fin, todos los ámbitos en que aquella se desarrolla o se puede desarrollar, también son dejados de lado.
§ La imagen que acompaña al post fue tomada de Flickr.com, pertenece a DRP, y está licenciada bajo CC.
§ Ya para finalizar, les recomiendo este artículo publicado por Francisco Cifuentes en el Abedul.net, sobre el creciente abuso de los referendos en Colombia.
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¿Qué son las finanzas?

23 marzo 2009

Bueno, ya que pareciera estar pasando por un extraño caso menor (pero severo) de agrafia, me veo avocado a acudir a la economía de universitario (pidiéndole "prestado" a los amigos y conocidos los cien pesos que faltan para completar lo del bus) para no dejar que Responsabilidad y Derecho se consuma en un insoportable silencio.

Así que bueno, me he "afanado" este pequeño post del blog "Exabruptos de Miguel Olivera" (blog que he conocido hace muy poco tiempo pero que me ha llamado gratamente la atención), para compartirlo con ustedes. Según el autor, se trata de un epígrama inglés, aunque no cita la fuente.

Por cierto, aprovecho y me disculpo con todos cuantos suelen visitar el blog. La verdad es que ha sido un mes atípico, en el que el trabajo, la tosudez, algo de atención dispersa y un evidente síndrome de estreñimiento mental, me mantuvieron callado más de lo que yo hubiera querido.

Ahora si, aquí va el micropost:


Finanzas:

"Algunos hombres se ganan la vida de la naturaleza; se llama trabajo.

Algunos hombres se ganan la vida de aquellos que se ganan la vida de la naturaleza; se llama comercio.

Algunos hombres se ganan la vida de aquellos que se ganan la vida de aquellos que se ganan la vida de la naturaleza; se llaman finanzas".




*****


Notas: la imagen que acompaña el post fue tomada de Flickr.com; pertenece a Wallyg, y está licenciada bajo CC.
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19 de marzo: no puede matarse lo que ha nacido con la muerte

19 marzo 2009



Hoy hace diez años, Jaime Sabines le dió el si definitivo a la muerte, esa misma que tantos poemas le susurrara al oído en las noches ruidosas del Distrito Federal y en los verdes y polvorosos recuerdos de su Chiapas. Hoy hace diez años lo conocí también. Tal vez por eso mismo sea que nuestra amistad se mantiene aun después de todo este tiempo, porque no puede matarse lo que ha nacido con la muerte.

¡Feliz cumple, Jaimito! ("a leguas se miraba que querías morirte y te aguantabas").

Lo he pensado bien, y esto más que un homenaje es un abrazo. Es mi forma de apretarte fuerte, de estrujarte las costillas con cariño para decirte gracias. Así no más querido viejo, gracias. Las razones las dejamos para los dos.

Amigo peatón, aquí dejo unos poemas tuyos para quien quiera leerlos. Uno por cada día de este mes en que te he guardado un luto festivo. Fue difícil, mucho, llegar a una selección definitiva, pero bueno, ahí están, un pedacito de la historia de cada uno de tus libros.

Algún día nos veremos los esqueletos, Jaime, así que guárdame uvas y café, ya sabes, para charlar un rato, mientras llueve.


"Entresuelo"

"Un ropero, un espejo, una silla,
ninguna estrella, mi cuarto, una ventana,
la noche como siempre, y yo sin hambre,
con un chicle y un sueño, una esperanza.
Hay muchos hombres fuera, en todas partes,
y más allá la niebla, la mañana.
Hay árboles helados, tierra seca,
peces fijos idénticos al agua,
nidos durmiendo bajo tibias palomas.
Aquí, no hay mujer. Me falta.
Mi corazón desde hace días quiere hincarse
bajo alguna caricia, una palabra.
Es áspera la noche. Contra muros, la sombra
lenta como los muertos, se arrastra.
Esa mujer y yo estuvimos pegados con agua.
Su piel sobre mis huesos
y mis ojos dentro de su mirada.
Nos hemos muerto muchas veces
al pie del alba.
Recuerdo que recuerdo su nombre,
sus labios, su transparente falda.
Tiene los pechos dulces, y de un lugar
a otro de su cuerpo hay una gran distancia:
de pezón a pezón cien labios y una hora,
de pupila a pupila un corazón, dos lágrimas.
Yo la quiero hasta el fondo de todos los abismos,
hasta el último vuelo de la última ala,
cuando la carne toda no sea carne, ni el alma
sea alma.
Es preciso querer. Yo ya lo sé. La quiero.
¡Es tan dura, tan tibia, tan clara!
Esta noche me falta.
Sube un violín desde la calle hasta mi cama.
Ayer miré dos niños que ante un escaparate
de maniquíes desnudos se peinaban.
El silbato del tren me preocupó tres años,
hoy sé que es una máquina.
Ningún adiós mejor que el de todos los días
a cada cosa, en cada instante, alta
la sangre iluminada.

Desamparada sangre, noche blanda,
tabaco del insomnio, triste cama.

Yo me voy a otra parte.
Y me llevo mi mano, que tanto escribe y habla".

(Con este poema, una sombra se me acercó la noche de hoy hace diez años, y con su voz que marca la memoria como un fierro que no duele, me dijo: "Hola, mucho gusto, soy Jaime, ¿Tienes un cigarrillo para convidarme?")


"El Peatón"
(Jaime Sabines, por Jaime Sabines, o cuando menos algo parecido)



Selección de poemas de Jaime Sabines


"HORAL" (1950)

Yo no lo sé de cierto

Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre
algún día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
algo en su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se penetran,
se van matando el uno al otro.

Todo se hace en silencio. Como
se hace la luz en el ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.

Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.

(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo).

Los Amorosos

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables.
Los que siempre -¡qué bueno!- han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota corno sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.

"LA SEÑAL" (1951)

El Diablo y Yo nos entendemos

El diablo y yo nos entendemos
como dos viejos amigos.
A veces se hace mi sombra,
va a todas partes conmigo.
Se me trepa a la nariz
y me la muerde
y la quiebra con sus dientes finos.
Cuando estoy en la ventana
me dice ¡brinca!
detrás del oído.
Aquí en la cama se acuesta
a mis pies como un niño
y me ilumina el insomnio
con luces de artificio.
Nunca se está quieto.
Anda como un maldito,
como un loco, adivinando
cosas que no me digo.
Quién sabe qué gotas pone
en mis ojos, que me miro
a veces cara de diablo
cuando estoy distraído.
De vez en cuando me toma
los dedos mientras escribo.
Es raro y simple. Parece
a veces arrepentido.
El pobre no sabe nada
de sí mismo.
Cuando soy un santo me pongo
a murmurarle al oído
y lo mareo todo y me desquito.
Pero después de todo
somos amigos
y tiene una ternura como un membrillo
y se siente solo el pobrecito.

A estas horas aquí

Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo,
dejar mi cuarto encerrado
y bajar a bailar entre borrachos.
Uno es un tonto en una cama acostado,
sin mujer, aburrido, pensando,
sólo pensando.
No tengo "hambre de amor", pero no quiero
pasar todas las noches embrocado
mirándome los brazos,
o, apagada la luz, trazando líneas con la luz del cigarro.
Leer, o recordar,
o sentirme tufos de literato,
o esperar algo.
Habría que bajar a una calle desierta
y con las manos en la bolsas, despacio,
caminar con mis pies e irles diciendo:
uno, dos, tres, cuatro...
Este cielo de México es oscuro,
lleno de gatos,
con estrellas miedosas
y con el aire apretado.
(Anoche, sin embargo, había llovido
y era fresco, amoroso, delgado.)
Hoy habría que pasármela llorando
en una acera húmeda, al pie de un árbol,
o esperar un tranvía escandaloso
para gritar con fuerzas, bien alto.
Si yo tuviera un perro podría acariciarlo.
Si yo tuviera un hijo le enseñaría mi retrato
o le diría un cuento
que no dijera nada, pero que fuera largo.
Yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
Yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuando menos que se caiga el techo
de mi casa un rato.

La jaula que me cuente sus amores con el canario.
La pobre luna, a la que todavía le cantan los gitanos,
y la dulce luna de mi armario,
que me digan algo,
que me hablen en metáforas, como dicen que hablan,
este vino es amargo,
bajo la lengua tengo un escarabajo.

¡Qué bueno que se quedara mi cuarto
toda la noche solo,
hecho un tonto, mirando!

Carta a Jorge

Hermano:
hay cuatro o cinco nombres obscuros
que sangran la poesía.
El exterminio asiste a los amantes.
Hay quien sin darse cuenta camina en el suicidio
como si visitara la muerte de un extraño.
El hombre dice polvo y soledad y angustia.
La esperanza, asustada, se refugia en los niños
y en los tontos
y en nosotros, los que todavía, por la gracia del verbo, somos desgraciados.
La tierra ignora, el hombre trata
de conocer, levanta la cabeza en que los ojos brillan.
Hermano: estoy enfermo, estamos
bebiendo diariamente vida y muerte mezcladas,
en nuestro pan hay piedras,
tenemos sucio el llanto,
acudimos a nuestro corazón como a una casa limpia,
pero tenemos que dormir sobre montones de basura
y cuando llega el día no podemos tomar leche al pie de la vaca
sino brebajes de perdición en manos de brujas.
Amanecer no es hoy darse cuenta del día.
La sangre a veces se congela en los ojos
que quieren ver el mundo.
Tu mano de amor se hará de piedra
si tratas de secar el llanto a tu vecino.
No hables, no escuches nada, no socorras,
no llames en tu auxilio,
que cada quien se ahogue bajo sus propios gritos,
en sus gestos de espanto para la mímica universal.
Hermano: tu desaliento no tiene sentido,
óyeme hablar de la primavera.
Yo siento a veces que los pulmones se me quiebran,
que la carne toda se me quiebra
igual que un vidrio golpeado por un martillo;
siento que alguien les aprieta el pescuezo a los pájaros dentro de las jaulas,
que alguien mete un perro y un gato en un costal,
que les dan con un mazo en la nuca a los corderos,
que degüellan niñas, juntándoles la cabeza a la espalda,
pero óyeme hablar de la primavera.
La miel se cosecha todavía en las bodegas
y en los libros. La ternura existe.
Vamos a morirnos cada quien en su sitio
calladamente. No hay que darle importancia.

Otra carta

Siempre estás a mi lado y yo te lo agradezco.
Cuando la cólera me muerde, o cuando estoy triste
-untado con el bálsamo para la tristeza como para morirme-
apareces distante, intocable, junto a mí.
Me miras como a un niño y se me olvida todo
y ya sólo te quiero alegre, dolorosamente.
He pensado en la duración de Dios,
en la manteca y el azufre de la locura,
en todo lo que he podido mirar en mis breves días.
Tú eres como la leche del mundo.
Te conozco, estás siempre a mi lado más que yo mismo.
¿Qué puedo darte sino el cielo?
Recuerdo que los poetas han llamado a la luna con mil nombres
-medalla, ojos de Dios, globo de plata,
moneda de miel, mujer, gota de aire-
pero la luna está en el cielo y sólo es luna,
inagotable, milagrosa como tú.
Yo quiero llorar a veces furiosamente
porque no sé qué, por algo,
porque no es posible poseerte, poseer nada,
dejar de estar solo.
Con la alegría que da hacer un poema,
o con la ternura que en las manos de los abuelos tiembla,
te aproximas a mí y me construyes
en la balanza de tus ojos,
en la fórmula mágica de tus manos.
Un médico me ha dicho que tengo el corazón de gota
-alargado como una gota- y yo lo creo
porque me siento como una gruta
en que perpetuamente cae, se regenera y cae
perpetuamente.

Bendita entre todas las mujeres
tú, que no estorbas,
tú que estás a la mano como el bastón del ciego,
como el carro del paralítico.
Virgen aún para el que te posee,
desconocida siempre para el que te sabe,
¿Qué puedo darte sino el infierno?
Desde el oleaje de tu pecho
En que naufraga lentamente mi rostro,
te miro a ti, hacia abajo, hasta la punta de tus pies
en que principia el mundo.
Piel de mujer te has puesto,
Suavidad de mujer y húmedos órganos
en que penetro dulcemente, estatua derretida,
manos derrumbadas con que te toca la fiebre que soy
y el caos que soy te preserva.
Mi muerte flota sobre ambos
y tú me extraes de ella como el agua de un pozo,
agua para la sed de Dios que soy entonces,
agua para el incendio de Dios que alimento.

Cuando la hora vacía sobreviene
sabes pasar tus dedos como un ungüento,
posarlos en los ojos emplumados,
reír con la yema de tus dedos.
¿Qué puedo darte yo sino la tierra?
Sembrado en el estiércol de los días
miro crecer mi amor, como los árboles
a que nadie ha trepado y cuya sombra
seca la hierba, y da fiebre al hombre.
Sembrado en el estiércol de los días
miro crecer mi amor, como los árboles
a que nadie ha trepado y cuya sombra
seca la hierba, y da fiebre al hombre.

Quisiera hablar de ti a todas horas
en un congreso de sordos,
enseñar tu retrato a todos los ciegos que encuentre.
Quiero darte a nadie
para que vuelvas a mí sin haberte ido.

En los parques, en que hay pájaros y un sol en hojas por el suelo,
donde se quiere dulcemente a las solteronas que miran a los niños,
te deseo, te sueño.
¡Qué nostalgia de ti cuando no estás ausente!
(Te invito a comer uvas esta tarde
o a tomar café, si llueve,
y a estar juntos siempre, siempre, hasta la noche).

Tía Chofi

Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi,
pero esa tarde me fui al cine e hice el amor.
Yo no sabía que a cien leguas de aquí estabas muerta
con tus setenta años de virgen definitiva,
tendida sobre tu catre, estúpidamente muerta.
Hiciste bien en morirte, tía Chofi,
porque no hacías nada, porque nadie te hacía caso,
porque desde que murió abuelita, a quien te consagraste,
ya no tenías nada qué hacer y a leguas se miraba
que querías morirte y te aguantabas.

¡Hiciste bien!
Yo no quiero elogiarte como acostumbran los arrepentidos
porque te quise a tu hora, en el lugar preciso,
y harto sé lo que fuiste, tan corriente, tan simple,
pero me he puesto a llorar como una niña porque te moriste.
¡Te siento tan desamparada,
tan sola, sin nadie que te ayude a pasar la esquina,
sin quién te dé un pan!
Me aflige pensar que estás bajo la tierra
fría de Berriozábal,
sola, sola, terriblemente sola,
como para morirse llorando.
Ya sé que es tonto eso, que estás muerta,
que más vale callar,
¿pero qué quieres que haga
si me conmueves más que el presentimiento de tu muerte?

Ah, jorobada, tía Chofi,
me gustaría que cantaras
o que contaras el cuento de tus enamorados.
Los campesinos que te enterraron sólo tenían
tragos y cigarros,
y yo no tengo más.
Ha de haberse hecho el cielo ahora con tu muerte,
y un Dios justo y benigno ha de haberte escogido.
Nunca ha sido tan real eso en lo que tu creíste.
Tan miserable fuiste que te pasaste dando tu vida
a todos. Pedías para dar, desvalida.
Y no tenías el gesto agrio de las solteronas
porque tu virginidad fue como una preñez de muchos hijos.
En el medio justo de dos o tres ideas que llenaron tu vida
te repetías incansablemente
y eras la misma cosa siempre.
Fácil, como las flores del campo
con que las vecinas regaron tu ataúd,
nunca has estado tan bien como en ese abandono de la muerte.
Sofía, virgen, antigua, consagrada,
debieron enterrarte de blanco
en tus nupcias definitivas.
Tú que no conociste caricia de hombre
y que dejaste que llegaran a tu rostro arrugas antes que besos,
tú, casta, limpia, sellada,
debiste llevar azahares tu último día.
Exijo que los ángeles te tomen
y te conduzcan a la morada de los limpios.
Sofía virgen, vaso transparente, cáliz,
que la muerte recorra tu cabeza blandamente
y que cierre tus ojos con cuidados de madre
mientras entona cantos interminables.
Vas a ser olvidada de todos
como los lirios del campo,
como las estrellas solitarias;
pero en las mañanas, en la respiración del buey,
en el temblor de las plantas,
en la mansedumbre de los arroyos,
en la nostalgia de las ciudades,
serás como la niebla intocable, hálito de Dios que despierta.

Sofía virgen, desposada en un cementerio de provincia,
con una cruz pequeña sobre tu tierra,
estás bien allí, bajo los pájaros del monte,
y bajo la yerba, que te hace una cortina para mirar al mundo

"ADÁN Y EVA" (1952)

I

-Estábamos en el paraíso. En el paraíso no ocurre nunca nada. No nos conocíamos. Eva, levántate.

-Tengo amor, sueño, hambre. ¿Amaneció?

-Es de día, pero aún hay estrellas. El sol viene de lejos hacia nosotros y empiezan a galopar los árboles. Escucha.

-Yo quiero morder tu quijada. Ven. Estoy desnuda, macerada, y huelo a ti.

Adán fue hacia ella y la tomó. Y parecía que los dos se habían metido en un río muy ancho, y que jugaban con el agua hasta el cuello, y reían, mientras pequeños peces equivocados les mordían las piernas.

II

La noche que fue ayer fue de la magia. En la noche hay tambores, y los animales duermen con el olfato abierto como un ojo. No hay nadie en el aire. Las hojas y las plumas se reúnen en las ramas, en el suelo, y alguien las mueve a veces, y callan.

Trapos negros, voces negras, espesos y negros silencios, flotan, se arrastran, y la tierra se pone su rostro negro y hace gestos a las estrellas. Cuando pasa el miedo junto a ellos, los corazones golpean fuerte, fuerte, y los ojos advierten que las cosas se mueven eternamente en su mismo lugar. Nadie puede dar un paso en la noche. El que entra con los ojos abiertos en la espesura de la noche, se pierde, es asaltado por la sombra, y nunca se sabrá nada de él, como de aquellos que el mar ha
recogido.

-Eva, le dijo a Adán, despacio, no nos separemos.

III

-¿Has visto como crecen las plantas? Al lugar en que cae la semilla acude el agua: es el agua la que germina, sube al sol.

Por el tronco, por las ramas el agua asciende al aire, como cuando te quedas viendo al cielo del mediodía y como tus ojos empiezan a evaporarse.

Las plantas crecen de un día a otro. Es la tierra la que crece, se hace blanda, verde, flexible. El terrón enmohecido, la costra de los viejos árboles, se desprende, regresa.

¿Lo has visto? Las plantas caminan en el tiempo, no de un lugar a otro, de una hora a otra hora. Esto puedes sentirlo cuando te extiendes sobre la tierra, boca arriba y tu pelo penetra como un manojo de raíces y toda tú eres un tronco caído.

-Yo quiero sembrar una semilla en el río, a ver si crece un árbol flotante para treparme a jugar. En su follaje se enredarían los peces, y sería un árbol de agua, que iría a todas partes sin caerse nunca.

VII

-¿Que es el canto de los pájaros, Adán?

-Son los pájaros mismos que se hacen aire. Cantar es derramarse en gotas de aire, en hilos de aire, temblar.

-Entonces los pájaros están maduros y se les cae la garganta en hojas, y sus hojas son suaves, penetrantes, a veces rápidas. ¿Por qué?, ¿Por qué no estoy madura yo?

-Cuando estés madura te vas a desprender de ti misma, y lo que seas de fruta se alegrará, y lo que seas de rama quedará temblando. Entonces lo sabrás. El sol no te ha penetrado como al día, estás amaneciendo.

-Yo quiero cantar. Tengo un aire apretado, un aire de pájaro cantar.

-Tú estás cantando siempre sin darte cuenta. Eres igual que el agua. Tampoco las piedras se dan cuenta , y su cal silenciosa se reúne y canta silenciosamente.

XV

Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre suave, manso, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche.

Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti, redondos y cayendo. Tú tienes algo. Ríes, miras distinto, lejos.

Mi hijo te está haciendo más dulce, te hace frágil. Suenas como la pata de la paloma al quebrarse.

Guardadora, te amparo contra todos los fantasmas, te abrazo para que madures en paz.

"TARUMBA" (1956)

¿Qué putas puedo?

¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,
con mi pierna tan larga y tan flaca,
con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?
¿Que puedo hacer en este remolino
de imbéciles de buena voluntad?
¿Que puedo con inteligentes podridos
y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?
¿Que puedo entre los poetas uniformados
por la academia o por el comunismo?
¿Que, entre vendedores o políticos
o pastores de almas?
¿Que putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
¿Que puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?

"DIARIO SEMANARIO Y POEMAS EN PROSA" (1961)

La preocupación de uno

La preocupación de uno bajo la lluvia en la noche es la luz del carro y los frenos. Con los frenos mojados es inminente el choque, el atropello, la propia muerte. Pero uno sigue sin detenerse, sin disminuir la velocidad, solamente preocupado de lo
previsto. En el fondo se siente que es como la preocupación de la vida, que es imposible detenerse el día lunes o el martes porque la muerte esté desperándonos el sábado.

En la carretera, como en el tiempo, uno se complace de la eficacia de los parabrisas que barren el agua hacia los lados y alargan la mirada prodigiosamente. ¡Qué grato es el ronroneo del motor, su ruido caliente y amistoso! nadie se siente solo si se pone a oír el motor: es más humano que la voz del locutor en el radio, mucho más que las canciones y los anuncios.

De pronto descubro que soy una gente civilazada y que me gusta la lluvia alrededor de mi, sin mojarme. Y no siento nostalgia del niño que se desnudaba y salía a brincar al patio bajo el aguacero. A los treinta y cuatro años me resfrío con facilidad, y creo que mi alma también prefiere los tragos calientes, la viejecita.

¿La pobre vieja! ¡Qué estúpido! Si mi alma existiera me acostaría con ella esta noche hasta emputecerla, para que mañana viera el día con vergüenza. No me gusta ser tan civilizado como este que habló hace un momento de "su alma".

La procesión del entierro

La procesión del entierro en las calles de la ciudad es ominosamente patética. Detrás del carro que lleva el cadáver, va el autobús, o los autobuses negros, con los dolientes, familiares y amigos. Las dos o tres personas llorosas, a quienes de
verdad les duele, son ultrajadas por los cláxones vecinos, por los gritos de los voceadores, por las risas de los transeúntes, por la terrible indiferencia del mundo. La carroza avanza, se detiene, acelera de nuevo, y uno piensa que hasta los muertos tienen que respetar las señales de tránsito. Es un entierro urbano, decente y expedito.

No tiene la solemnidad ni la ternura del entierro en provincia. Una vez vi a un campesino llevando sobre los hombros una caja pequeña y blanca. Era una niña, tal vez su hija. Detrás de él no iba nadie, ni siquiera una de esas vecinas que se echan el rebozo sobre la cara y se ponen serias, como si pensaran en la muerte. El campesino iba solo, a media calle, apretado el sombrero con una de las manos sobre la caja blanca. Al llegar al centro de la población iban cuatro carros detrás de él, cuatro carros de desconocidos que no se habían atrevido a pasarlo.

Es claro que no quiero que me entierren. Pero si algún día ha de ser, prefiero que me encierren en el sótano de la casa, a ir muerto por las calles de Dios sin que nadie se dé cuenta de mí. Porque si amo profundamente esta maravillosa indiferencia del mundo hacia mi vida, deseo también fervorosamente que mi cadáver sea respetado.

Me alegro de que el Sol haya salido

Me alegro de que el sol haya salido después de tantas horas: me alegro de que los árboles se estiren como quien sale de la cama; me alegro de que los carros tengan gasolina y de que yo tenga amor; me alegro de que éste sea el día 26 del mes; me alegro de que no nos hayamos muerto.

Me alegro de que haya gentes tristes, como esa muchacha que podría quererme si no quisiera a otro. Me alegro del bueno de Dios que me deja alegrarme.

¡Tilín, Pirrín! Yo estoy alegre: quiero hacerlo todo. No emborracharme con este vaso de tequila sino curar tu alma. Pararme de cabeza para que rías. Sacarte la lengua para que te aprietes la barriga.

Te muerdo debajo de la lengua, te ensalivo el pezón izquierdo, y sé que estoy cerca de tu corazón, ciertamente.

Mira, día: vamos a ser buenos amigos. No daré nada a nadie. Seré generoso: me arrodillaré en una esquina y extenderé mis manos abiertas. Que me den un centavo el sol, el hombre que pasa, las niñas que van a la escuela y hasta las viejecitas que vienen de la iglesia. Quiero ser bueno, como el que acaba de salir de la cárcel.

¡Salud, esqueletos!

Si hubiera de morir

Si hubiera de morir dentro de unos instantes, escribiría estas sabias palabras: árbol del pan y de la miel, ruibarbo, cocacola, zonite, cruz gamada. Y me echaría a llorar.

Uno puede llorar hasta con la palabra «excusado» si tiene ganas de llorar.

Y esto es lo que hoy me pasa. Estoy dispuesto a perder hasta las uñas, a sacarme los ojos y exprimirlos como limones sobre la taza de café. («Te convido a una taza de café con cascaritas de ojo, corazón mío»).

Antes de que caiga sobre mi lengua el hielo del silencio, antes de que se raje mi garganta y mi corazón se desplome como una bolsa de cuero, quiero decirte, vida mía, lo agradecido que estoy, por este hígado estupendo que me dejó comer todas tus rosas, el día que entré a tu jardín oculto sin que nadie me viera.

Lo recuerdo. Me llené el corazón de diamantes —que son estrellas caídas y envejecidas en el polvo de la tierra— y lo anduve sonando como una sonaja mientras reía. No tengo otro rencor que el que tengo, y eso porque pude nacer antes y no lo hiciste.

No pongas el amor en mis manos como un pájaro muerto.

"POEMAS SUELTOS" (1951-1961)

Tu cuerpo está a mi lado

Tu cuerpo está a mi lado
fácil, dulce, callado.
Tu cabeza en mi pecho se arrepiente
con los ojos cerrados
y yo te miro y fumo
y acaricio tu pelo enamorado.
Esta mortal ternura con que callo
te está abrazando a ti mientras yo tengo
inmóviles mis brazos.
Miro mi cuerpo, el muslo
en que descansa tu cansancio,
tu blando seno oculto y apretado
y el bajo y suave respirar de tu vientre
sin mis labios.
Te digo a media voz
cosas que invento a cada rato
y me pongo de veras triste y solo
y te beso como si fueras tu retrato.
Tú, sin hablar, me miras
y te aprietas a mí y haces tu llanto
sin lágrimas, sin ojos, sin espanto.
Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas
se ponen a escuchar lo que no hablamos.

No es que muera de amor

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
dichosa, penetrada, y cierto , interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
Inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.

"YURIA" (1967)

Espero curarme de ti

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "que calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?", "se te hizo de noche"...Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Canonicemos a las putas

Canonicemos a las putas. Santoral del sábado: Bety, Lola, Margot, vírgenes perpetuas, reconstruidas, mártires provisorias llena de gracia, manantiales de generosidad.

Das el placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables. No exiges ser amada, respetada, atendida, ni imitas a las esposas con los lloriqueos, las reconvenciones y los celos. No obligas a nadie a la despedida ni a la reconciliación; no chupas la sangre ni el tiempo; eres limpia de culpa; recibes en tu seno a los pecadores, escuchas las palabras y los sueños, sonríes y besas. Eres paciente, experta, atribulada, sabia, sin rencor.

No engañas a nadie, eres honesta, íntegra, perfecta; anticipas tu precio, te enseñas; no discriminas a los viejos, a los criminales, a los tontos, a los de otro color; soportas las agresiones del orgullo, las asechanzas de los enfermos; alivias a los impotentes, estimulas a los tímidos, complaces a los hartos, encuentras la fórmula de los desencantados. Eres la confidente del borracho, el refugio del perseguido, el lecho del que no tiene reposo.

Has educado tu boca y tus manos, tus músculo y tu piel, tus vísceras y tu alma. sabes vestir y desvestirte, acostarte, moverte. Eres precisa en el ritmo, exacta en el gemido, dócil a las maneras del amor.

Eres libertad y el equilibrio; no sujetas ni detienes a nadie; no sometes a los recuerdos de a la espera. Eres pura presencia, fluidez, perpetuidad.

En el lugar en que oficias a la verdad y a la belleza de la vida, ya sea el burdel elegante, la casa discreta o el camastro de la pobreza, eres lo mismo que una lámpara y un vaso de agua y un pan.

Oh puta amiga, amante, amada, recodo de este día de siempre, te reconozco, te canonizo a un lado de los hipócritas y los perversos, te doy todo mi dinero, te corono con hojas de yerba y me dispongo a aprender de ti todo el tiempo.

"MALTIEMPO" (1972)

XXI (de "Poemas a doña Luz")

La casa me protege del frío nocturno,
del sol del mediodía,
de los árboles derribados,
del viento de los huracanes,
de las asechanzas del rayo,
de los ríos desbordados,
de los hombres y de las fieras.

Pero la casa no me protege de la muerte.
¿Por qué rendija se cuela el aire de la muerte?
¿Qué hongo de las paredes,
qué sustancia ascendente del corazón de la tierra
es la muerte?

¿Quién me untó la muerte en la planta de los pies
el día de mi nacimiento?

Diario oficial (de "Tlatelolco")

(Marzo de 70)

Por decreto presidencial: el pueblos no existe.
El pueblo es útil para hablar en banquetes:
"Brindo por el pueblo de México",
"Brindo por el pueblo de Estados Unidos".

También sirve el pueblo para otros menesteres
literarios:
escribir el cuento de la democracia,
publicar la revista de la revolución,
hacer la crónica de los grandes ideales.
El pueblo es una entidad pluscuanperfecta
generosamente abstracta e infinita.
Sirve también para que jóvenes idiotas
aumenten el área de los panteones
o embaracen las cárceles
o aprendan a ser ricos.

Lo mejor de todo lo ha dicho un señor Ministro:
"Con el pueblo me limpio el culo".
He aquí lo máximo que puede llegar a ser el pueblo:
un rollo de papel higiénico
para escribir la historia contemporánea con las uñas.

II (de "Como pájaros perdidos")

Creíste que podrías burlar a tu destino? El mar arroja los ahogados prematuros y la muerte no abre sus puertas sino a la hora precisa.

Tu cadáver te ha de alcanzar, no tengas cuidado.

XVIII (de "Como pájaros perdidos")

El crimen perfecto sería un suicidio con apariencias de crimen. (Meterme un balazo por la espalda un día de estos).

XIX (de "Como pájaros perdidos")

Me habló de la mariguana, de la heroína, de los hongos, de la llaguasa. Por medio de las drogas llegaba a Dios, Se hacía perfecto, desaparecía.

Pero yo prefiero mis viejos alucinantes: la soledad, el amor, la muerte.

Ahora me pongo lentes par escribir

Ahora me pongo lentes para escribir. Es el 3 de Enero de 1970. Próximamente cumpliré 44 años.

Desde hace dos o tres meses me digo: ¿Llegaré a fin de semana? No creo que tenga cáncer ni ninguna otra enfermedad incurable, pero siento que de un momento a otro me voy a desplomar. ¡Veo morir la gente tan fácilmente!

Por lo general no tengo miedo, pero a veces, en la madrugada, hay una eternidad de pesadillas, me alejo de mi cuerpo, estoy al acecho, espero el ¡basta! definitivo. Y me tengo lástima: ¡es tan hermoso todo!, ¡amo tanto!

¡Que remedio! Por todos lados veo venir mi cadáver, pero se desvanece constantemente. No habrá más que esperar, sentado a la puerta de mi casa...

"ALGO SOBRE LA MUERTE DEL MAYOR SABINES" (1973)

III (Primera parte)

Siete caídas sufrió el elote de mi mano
antes de que mi hambre lo encontrara,
siete veces mil veces he muerto
y estoy risueño como en el primer día.
Nadie dirá: no supo de la vida
más que los bueyes, ni menos que las golondrinas.
Yo siempre he sido el hombre, amigo fiel del perro,
hijo de Dios desmemoriado,
hermano del viento.
¡A la chingada las lágrimas!,dije,
y me puse a llorar
como se ponen a parir.
Estoy descalzo, me gusta pisar el agua y las piedras,
las mujeres, el tiempo,
me gusta pisar la yerba que crecerá sobre mi tumba
(si es que tengo una tumba algún día).
Me gusta mi rosal de cera
en el jardín que la noche visita.
Me gustan mis abuelos de Totomoste
y me gustan mis zapatos vacíos
esperándome como el día de mañana.
¡A la chingada la muerte!, dije,
sombra de mi sueño,
perversión de los ángeles,
y me entregué a morir
como una piedra al río,
como un disparo al vuelo de los pájaros.

"OTROS POEMAS SUELTOS" (1973-1994)

La Luna

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

Me encanta Dios

Me encanta Dios. es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos.

Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre de traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- la vida, sea para siempre.

Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.

A mi me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los antibióticos- ¡bacterias mutantes!

Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.

Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.

Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia- y se agita y crece- cuando Dios se aleja.

Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer mas amada, el perrito y la pulga, la piedra mas antigua, el pétalo mas tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.

A mi me gusta, a mi me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.
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Agradecimientos especiales a: Gema , JMiur , Rosa , Claudia Contreras , Roseli Zanchetta y Miguel JIménez , quienes compartiendo sus conocimientos a través de cada uno de sus blogs han contribuido enormemente al diseño y confección de este.
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